Ruta por la historia de Bogota - Directo BC

Ruta por la historia de Bogotá

Bogotá propone espacios que concentran el poder político, la tradición religiosa y la memoria cultural del país. Esta ruta comienza en el Planetario de Bogotá, un escenario dedicado a la divulgación científica y la exploración del universo; continúa en el Museo del Oro, donde las piezas prehispánicas revelan la riqueza simbólica de los pueblos originarios; sigue hacia el Cementerio Central de Bogotá, espacio de memoria que resguarda historias políticas, sociales y artísticas, y culmina en Monserrate, mirador natural y santuario que conecta el pasado prehispánico con la devoción contemporánea. Cada uno de estos lugares construyen un relato vivo sobre la identidad bogotana.

Texto: Valentina Velandia Montes

va-velandia@javeriana.edu.co 

Fotos: Sofia Palacios y Valentina Velandia

Planetario de Bogotá

Calle 26 B # 5-93

Luces que se apagan, una cúpula que se transforma en cielo infinito y, por un momento, Bogotá parece quedarse pequeña frente a la inmensidad del universo: así se vive la experiencia en el Planetario de Bogotá, un espacio que invita a levantar la mirada más allá de las montañas.

Este fue inaugurado en 1969, en pleno auge de la carrera espacial, y este lugar se convirtió en una señal clara de que la ciudad también quería expandir sus fronteras. “Para mí el planetario representa la historia, pero también hace parte de una Bogotá que crece todo el tiempo”, asegura Natalia Pinzón, visitante frecuente. “Es como ver una Bogotá vintage, pero también actual. Siento que se ha ido adaptando con cada generación”, añade.

Este fue inaugurado en 1969, en pleno auge de la carrera espacial, y este lugar se convirtió en una señal clara de que la ciudad también quería expandir sus fronteras. “Para mí el planetario representa la historia, pero también hace parte de una Bogotá que crece todo el tiempo”, asegura Natalia Pinzón, visitante frecuente. “Es como ver una Bogotá vintage, pero también actual. Siento que se ha ido adaptando con cada generación”, añade.

Esa capacidad de transformación es lo que más resalta. A diferencia de otros espacios, aquí el conocimiento se ofrece con cercanía: el planetario no nació solo para mostrar las estrellas, sino para enseñarle el conocimiento científico a todos. Para este fin, se ofrecen exposiciones interactivas, talleres y actividades en la noche que acercan a la astronomía al público joven. También se realizan conciertos láser y experiencias inmersivas que combinan música e imágenes astronómicas. Por eso, como dice Gerardo Osorio, un visitante que asiste al lugar desde hace décadas, “lo que traen estos lugares es la magia de lo que no conocemos, nos dejan la sensación de que hay algo más allá de nosotros".


Inaugurado en 1969, el Planetario simbolizo la apuesta de Bogotá por la ciencia en plena carrera espacial 

La entrada es gratuita, pero para algunas actividades especiales pueden tener un costo entre 15 mil y 20 mil pesos. También hay descuentos para estudiantes.

Museo del Oro

Carrera 6 #15-82

Entrar al Museo del Oro es encontrarse cara a cara con el brillo de siglos de historia, pues aquí hay piezas que no solo resplandecen por el material, sino por las historias sagradas y los rituales que guardan los pueblos prehispánicos. Más que vitrinas, el recorrido propone un viaje simbólico por la cosmovisión indígena, donde cada objeto tiene voz propia.

Fue fundado en 1939 por el Banco de la República y nació como una respuesta al saqueo arqueológico y como una estrategia para proteger al patrimonio del país. Cuenta con más de 34.000 piezas de orfebrería, junto a cerámicas y objetos para rituales.


Pieza de la región calima del periodo Yotoco, 200 a.C. – 1300 d.C., es la evidencia del uso ritual y simbólico del oro

En las salas de exhibición se ofrece un ambiente de luces tenues junto con el silencio que construye una experiencia inmersiva. El visitante comprende que antes de la colonia existían pueblos con sistemas simbólicos que tenían una relación con lo espiritual. Por eso, como señala Santiago Ramírez, un guía del lugar, “este museo nos recuerda quiénes fuimos antes del saqueo”. Y Miguel Velandia, un visitante frecuente desde hace más de 20 años, agrega: “Nos ayuda a entender de dónde venimos y a saber para dónde vamos”.

El museo abre de martes a sábado, de 9 de la mañana a 6 de la tarde; los domingos y festivos, de 10 de la mañana a 4 de la tarde. El ingreso tiene un valor de 10 pesos para nacionales y 11 mil para los extranjeros. Los domingos la entrada es gratuita.


El edificio actual hace parte de la red cultural del banco de la república en el centro histórico de Bogotá

Cementerio Central

Calle 26 # 20–19

El cementerio, fundado en el siglo XIX, es uno de los camposantos más antiguos y representativos del país. Posee una arquitectura republicana y los mausoleos de mármol junto con las esculturas funerarias, lo convierten en un museo al aire libre que requiere constantes procesos de restauración debido al deterioro por el tiempo.

El lugar consiste en tres espacios: el primero, es el parque El Renacimiento, que funciona como una zona de transición entre la dinámica cotidiana de la ciudad y el propio camposanto; la segunda parte, es el Centro de Memoria, donde se desarrollan actividades pedagógicas, exposiciones y ejercicios de conmemoración que amplían el sentido del sitio más allá del duelo individual y, finalmente, el cementerio en sí, que alberga los pabellones históricos donde reposan expresidentes, líderes políticos, escritores, militares y figuras influyentes en la historia nacional.

En los últimos años, el cementerio ha sido incluido en rutas turísticas históricas y culturales, resignificando su función tradicional. También centenares de visitantes acuden razones relacionadas con la fe popular, pues le otorgan a ciertas tumbas el poder de realizar milagros.

Ernesto Gaitán, un vendedor de flores de 70 años, dice que “aquí la gente viene pensando en la muerte, pero siempre termina llevándose una parte de historia con ellos”. Así es como funciona el cementerio central: deja de ser solo un espacio de despedida y se consolida como un punto clave para comprender la memoria colectiva y la identidad urbana de Bogotá.

El lugar está abierto al público de lunes a domingo de 8 de la mañana hasta las 4:30 de la tarde.


Es un espacio dedicado a honrar a las víctimas del conflicto y a la construcción de una cultura de paz en Colombia

Ernesto Gaitán, un vendedor de flores de 70 años, dice que “aquí la gente viene pensando en la muerte, pero siempre termina llevándose una parte de historia con ellos”. Así es como funciona el cementerio central: deja de ser solo un espacio de despedida y se consolida como un punto clave para comprender la memoria colectiva y la identidad urbana de Bogotá.

El lugar está abierto al público de lunes a domingo de 8 de la mañana hasta las 4:30 de la tarde.


El relieve del dios Cronos, simboliza la fugacidad de la vida con la guadaña y el reloj de arena

Teatro Colón

Calle 10 #5-32

Cruzar las puertas del Teatro Colón es entrar en un escenario donde los balcones ornamentados, el telón imponente y la acústica impecable, guarda ecos de óperas, discursos históricos y noches de aplausos interminables. Más que una sala de espectáculos, es un testigo vivo de la vida cultural y política del país.

El teatro se encuentra a unos pocos pasos de la Plaza de Bolívar y fue diseñado por el arquitecto italiano Pietro Cantini bajo el modelo clásico de la ópera europea. Su inauguración, en 1892, coincidió con la conmemoración del cuarto centenario del viaje de Cristóbal Colón y esta es la razón de que lleve ese nombre. “Cada detalle fue pensado para que el público no solo vea la obra, sino que la sienta”, explica Laura Martínez, guía del Teatro Colón.

Valentinas Rojas resume así su propia experiencia en este teatro: “Uno piensa que estos lugares son para otros, pero cuando se entra por primera vez, te das cuenta de que tú también eres parte de la ciudad y de su historia”.

El teatro ofrece recorridos guiados los sábados y domingos, generalmente entre las 11 de la mañana y la una de la tarde, con un valor aproximado de 19 mil pesos. Durante la visita se recorre el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella, ampliación moderna del complejo.


El teatro colon es una joya de la arquitectura neoclásica en bogota y el principal escenario de las artes representativas en Colombia

Plaza de Bolívar

Entre las carreras 7 y 8 con las calles 10 y 11

La plaza Bolívar es el corazón político y simbólico del país desde 1539. Ha sido mercado colonial, escenario de ejecuciones, proclamaciones independentistas y punto de encuentro para las movilizaciones sociales que siguen redefiniendo su sentido.

A su alrededor se encuentran el Capitolio Nacional, el Palacio de Justicia y el Palacio Liévano. Para visitar cualquiera de estos es necesaria una inscripción previa y cumplir con los protocolos de seguridad, debido a que allí funcionan las principales instituciones del poder legislativo, judicial y administrativo de la ciudad y del país.


La plaza está rodeada por los poderes legislativos, judicial y eclesiástico, la plaza ha sido el escenario principal de las transformaciones del país

Al caer la tarde, cuando las luces del Capitolio Nacional y la Catedral Primada de Colombia se encienden, el espacio adquiere un aire más íntimo y reflexivo: las fachadas iluminadas resaltan los detalles coloniales y republicanos, los pasos resuenan con más claridad sobre el empedrado y las conversaciones se mezclan con el eco abierto del lugar. La plaza deja de ser solo escenario político para convertirse en un punto de encuentro donde la ciudad baja el ritmo, conversa y se reconoce a sí misma bajo otra luz.


El primer monumento público, obra del escultor Pietro Tenerani, rinde homenaje al libertador en el corazón político de Colombia

Catedral Primada de Colombia

Cra. 7 #10-20

Entrar a la Catedral Primada de Colombia es sumergirse en un silencio que contrasta con el bullicio constante de la Plaza de Bolívar: la luz que atraviesa los vitrales, el eco suave de los pasos y el aroma a incienso construyen una atmósfera de recogimiento que invita a detenerse, incluso a quienes no llegan por motivos religiosos. Más que un templo, es un símbolo histórico que ha acompañado los momentos decisivos del país.

El templo fue levantado en el siglo XIX, pero la actual edificación es la sexta construida en el mismo lugar, tras terremotos y deterioros que marcaron la historia colonial. Hoy es el principal centro del catolicismo en el país y sede del arzobispo de Bogotá. Las misas suelen celebrarse en la mañana y al mediodía entre semana, y los domingos en varios horarios desde las 8 de la mañana.

“La iglesia ha representado estabilidad en medio de tantas transformaciones en Bogotá”, comenta Ricardo Valderrama, un visitante regular de la iglesia desde hace varios años. La catedral no solo guarda siglos de historia religiosa, también refleja cómo la espiritualidad ha acompañado los momentos clave de la nación.

Abre de lunes a sábado desde las 7:30 de la mañana hasta las 6 de la tarde, y los domingos desde las 8 de la mañana. La entrada es gratuita.

Monserrate

Monserrate ha sido considerado un lugar sagrado desde tiempos antiguos. Desde el siglo XVII, se ha consolidado como un emblema del catolicismo capitalino. En la cima se encuentra el santuario del Señor Caído de Monserrate, epicentro de peregrinación, especialmente en Semana Santa, cuando miles de personas suben a pie como un acto de fe o una promesa personal. El sendero peatonal es gratuito y lo usan aquellos que van por razones vinculadas a la devoción, pero también quienes quieren ejercitarse en la exigente subida.

Desde el mirador, Bogotá deja de ser caos y se convierte en una bella postal urbana. Además del santuario, también hay restaurantes, tiendas de artesanías y pequeños negocios donde la economía se activa con cada uno de los visitantes que vienen de todas partes del país y del mundo. “Acá uno aprende a reconocer acentos”, comenta Elvira Montoya, una vendedora de ruanas.

Se puede visitar de lunes a sábado, desde las seis de la mañana hasta las 11 de la noche, y los domingos tiene acceso desde las 5:30 de la mañana hasta las seis de la tarde. El teleférico y el funicular funcionan de lunes a sábado y festivos, y el pasaje ida y vuelta cuesta 35 mil pesos, mientras que los domingos tiene descuento y el valor es de 21 mil pesos.


Ubicada a 3.152 metros sobre el nivel del mar, está la iglesia neocolonial es el principal centro de peregrinación de la ciudad desde el siglo XVII

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