Nuevos visos de luz para el periodismo - Directo BC

Visos de luz para el periodismo

Para Laura Mejía, Elizabeth Otálvaro, Valerie Cifuentes y Cindy Morales -cuatro mujeres periodistas- hay una necesidad de transformar el periodismo tradicional y de repensar las nuevas formas que puede tomar este oficio.

Por: Sophie Echappé Palomino

“En las ruinas del periodismo nace la vida y nacen proyectos muy interesantes que se piensan a partir de la resistencia a esas formas que nos oprimieron, que nos dejaron con la salud mental jodida, que nos dejaron una fragmentación en la credibilidad con nuestros públicos, que nos dejaron en esa famosa crisis del periodismo que parece perpetua”, dice Otálvaro.

¿Cómo es ejercer un periodismo a fuego lento? A fuego lento como quien cocina un estofado por horas hasta que los sabores se escapen de la olla, la salsa se espese y provoque al paladar. A fuego lento como cuando se cocina con cuidado e incluso con rigurosidad, como quien construye historias desde la escucha consciente, la escritura pausada y el cuidado de las fuentes. A pesar de que las y los lectores demanden lecturas más rápidas, algunos medios intentan priorizar ese periodismo a fuego lento.

En Baudó AP, un medio nativo digital fundado en el 2017, se preocupan por respetar los tiempos, saberes y necesidades de las comunidades con las que trabajan en Colombia, a esto le llaman “justicia narrativa”, una “justicia” que está detrás de cada proceso periodístico e investigativo. Laura Sofía Mejía, cofundadora y codirectora del medio, afirma que “Baudó se preocupa por investigar y narrar más allá de encasillarse en una forma de hacer periodismo, es como investigar y narrar con libertad. Tener la posibilidad de explorar formas de relacionarnos distinto con las fuentes, de tener más tiempo de hacer”.

A su vez, Mutante, fundado poco después, en el 2018, promueve un periodismo participativo que existe gracias a sus audiencias, pues considera necesario crear relaciones horizontales con quienes lo leen y escuchan. En palabras de Elizabeth Otálvaro Vélez, cofundadora y codirectora del medio, “en Mutante creemos en la posibilidad de horizontalizar esa relación de interlocutor con las audiencias, a partir de la construcción de conocimiento colectivo y colaborativo”.

Esta prioridad frente a la relación con las audiencias es también una de las características de Economía para la Pipol. Desde el 2021, María Camila González y Valerie Cifuentes se propusieron hablar sobre economía y finanzas desde un lenguaje más sencillo. “Creemos que tenemos un papel importante en la democratización del acceso a la información económica porque de nada vale tener datos públicos, por ejemplo, en el DANE, sin saberlos interpretar”, afirma Cifuentes, cofundadora y codirectora de este medio con enfoque económico.

Por otro lado, Colombia +20 es una sección y un proyecto de El Espectador, creado en el 2016 con el fin de hacer seguimiento a los acuerdos de paz del momento. Hoy en día, cubre las negociaciones en el marco de la paz total, el conflicto armado en Colombia, las iniciativas de paz y memoria, e incluso las acciones de la JEP y el Informe Final de la Comisión de la Verdad.


Fuente: Festival Axis en la Universidad Javeriana de Bogotá

Qué del periodismo tradicional dejar atrás

Así como se modifican las recetas cuando se comparten de voz a voz, sus cantidades, ingredientes y tiempos de cocción; los medios periodísticos también están transformándose. Hay nuevas necesidades en la mesa, nuevos comensales (o lectores) y, sobre todo, nuevas formas de practicar el oficio del periodismo.

Las cuatro mujeres periodistas mencionaron la necesidad de transformar las condiciones laborales, incluir el enfoque de género y pedagógico en el ejercicio del periodismo y la importancia de un periodismo transparente con su financiación.


Fuente: Canva

En el 2020, a través de la campaña “No Es Hora De Callar” se entrevistaron a 160 mujeres periodistas colombianas que conversaron sobre las violencias de género vividas en el gremio. Casi el 60% de las mujeres encuestadas -aproximadamente 96 periodistas- afirmaron haber sido víctimas de violencias de género en las salas de redacción: violencias sexuales, amenazas, ciber agresiones, discriminaciones y tratos diferenciados.

Ante este panorama, Otálvaro afirma que es necesario dejar atrás dinámicas patriarcales que siguen presentes no sólo en medios tradicionales, sino incluso en los medios alternativos o nativos digitales. Y para Morales, las salas de redacción ya no deberían existir sin un enfoque de género.

Además, Morales propone olvidar el miedo a las pedagogías, a un periodismo que también eduque y no sólo informe. En Colombia +20, a pesar de pertenecer a un medio tradicional, se realizan notas informativas para entender temas de conflicto o construcción de paz con mayor profundidad. “Por ejemplo, un ABC de por qué es necesario sentarse con esta persona a dialogar, un ABC de cuáles son las sanciones propias que debe hacer la JEP, un ABC de la regla fiscal… Seguro que yo escucho el video o leo la nota o veo los slides y me informo más”.

En cuanto al impacto que tiene la profesión en la vida personal, Cifuentes, Otálvaro y Morales coinciden en que el periodismo debe dejar atrás los horarios extendidos. “Yo no quiero ser periodista porque quiero tener vida”, decía y pensaba Valerie Cifuentes cuando recién se graduó de la universidad. En Condiciones laborales de los periodistas en Colombia, un estudio realizado en el 2023 por Diego García, Paulina Morales y Óscar Parra, se determinó que el 49% de las y los periodistas encuestados no reciben compensaciones económicas por el tiempo trabajado fuera del horario laboral. Es decir, no reciben pago o días compensatorios por el trabajo realizado en domingos, festivos o en horas extra.

La mayoría de los periodistas encuestados sobrepasan las horas permitidas en la jornada laboral en el país. Fuente: Estudio “Condiciones laborales de los periodistas en Colombia” por Diego García, Paulina Morales y Óscar Parra

Asimismo, Mejía considera que otro aspecto que se debería transformar en la profesión es la transparencia en la financiación que recibe un medio. “Pienso que la transparencia, en su máxima expresión -editorial, de modelo de negocio, de intenciones con la información- es la falla estructural más grande que puede tener el periodismo tradicional. Eso sí lo hemos hecho bien los independientes y digitales, logramos hacer algo distinto. Puedes ver quién ha financiado a quién, cómo, cuánto, para qué y qué queremos lograr con lo que hacemos”.

“Somos estudiantes” de los protagonistas y de los lectores de nuestras historias

En la cocina se aprende constantemente: en la conversación sobre qué ingredientes utilizar, en el observar a quienes cocinan a nuestro lado, en la práctica, en el error e incluso en la reacción de quienes prueban nuestra sazón. Se aprende cocinando y viendo a otros cocinar. ¿Qué pasaría si otro de los valores del periodismo fuera justamente ese aprendizaje mutuo?

De la mano de comunidades del departamento de Bolívar, Baudó realizó un proyecto fotográfico titulado Todas las Hojas son del Viento. En este se refleja el trabajo de la comunidad por reforestar y restaurar los bosques secos de la vereda Brasilar, en el municipio de San Jacinto. Entre el equipo del medio y las/los habitantes de la vereda, realizaron un taller de fotografía, un documental, relatos audiovisuales, fotografías realizadas por las 12 familias que se nombran “guardianes del bosque” y un foto libro dirigido por Víctor Galeano -cofundador y codirector del medio-.

Según Mejía algunas organizaciones que han ido a los Montes de María le han hecho saber que la comunidad muestra este foto libro como si fuera “su carta de presentación”, pues se sienten representados a través del relato.

“En el camino empezamos a hacer más comunicación comunitaria, a preocuparnos más por ese espacio de devolución a la comunidad con respecto a estas historias que sacamos, a escuchar a las personas de la comunidad para saber cómo se vieron reflejados. Solo ese hecho implica un montón de cosas de presupuesto, de tiempo, de disposición, de dificultad, pero es importante poder decir que sabemos que ellos y ellas se sienten representadas o que estamos abordando una problemática que realmente es una prioridad para la comunidad y que no es un invento de unos periodistas sentados en un escritorio en Bogotá, Pereira o en alguna ciudad así”, cuenta Mejía.

Ante esto, Morales afirma que Colombia +20 propone un periodismo con más horizontalidad frente a las comunidades protagonistas de los relatos. “Otra cosa que hemos descubierto desde nuestro proyecto es la superación de los egos a través del periodismo colaborativo. Me voy con un periodista regional del Catatumbo a hacer una historia que él conoce porque es del territorio y yo le puedo prestar mi plataforma para contarla, en horizontalidad. Usted no me viene a enseñar nada, yo tampoco le voy a enseñar nada. Podemos hacer un periodismo comunitario”.

Así como Baudó trabaja mano a mano con las comunidades en proyectos periodísticos, artísticos, pedagógicos y de comunicación para organizaciones sociales, ambientales y culturales; Colombia +20 logra integrar el periodismo comunitario en sus formas de ejercer. Por su parte, Mutante y Economía para la Pipol construyen historias a partir de las necesidades de sus audiencias.

“Sus dudas son nuestras historias”, ese es el lema de Economía para la Pipol. Desde la sala de redacción leen los comentarios de sus lectoras y lectores para determinar cuáles de esas dudas se pueden contar a través de una historia. “La flexibilidad a crear, a conectar con las audiencias, a hacer colaboraciones con otras personas, hace parte de esta nueva era del periodismo, al menos en el ámbito digital”, considera Cifuentes.

En Mutante escuchan a sus audiencias, eso que ellas quieren, eso que les preocupa, incluso sus prejuicios o vacíos de información. Desde su sala de redacción no consideran a los periodistas como mesías de la verdad, sino que, al contrario, se permiten habitar más en la duda que en la certeza.

“Nosotros trabajamos en el ‘impacto soberano’ que es medirnos a través de la utilidad, nuestro impacto no son los likes, no es el alcance, no son las vistas. Pensamos en cómo recoger la utilidad de esa audiencia que nos dice: ‘Eso que ustedes hicieron me hizo cambiar de opinión, eso que ustedes hicieron me dio herramientas para tomar decisiones en mi esfera personal o en mi esfera comunitaria o en mi esfera pública’", dice Otálvaro.

“Por las grietas se cuela la vida”

Eso afirma Elizabeth Otálvaro cuando se refiere al periodismo. En el periodismo hay grietas, así como en cualquier recetario cargado de hojas viejas, con bordes rotos y lápiz borrado con el tiempo. Es importante hacer frente a esas grietas, intentar leer las letras borradas y creer en las nuevas posibilidades e ideas sobre cómo ejercer este oficio.

Otálvaro cuenta que desde Mutante la carrera por la ‘chiva’ -o la primicia- pasó a segundo plano. “Esa ya no es nuestra pelea, sino que nuestra lucha es por el ángulo. Como esto que ya está en la conversación pública, realmente tiene una mirada novedosa, creativa, particular”, afirma.

Así como el ángulo de la historia, la redacción o realización misma está expuesta a ser corregida y editada por las demás personas del equipo. Desde su propuesta periodística, promueven la “mirada colaborativa” frente al trabajo hecho. “Nos preguntamos cómo construimos esto mejor, cómo yo incluso como editora renuncio a mi firma para llevarte a ti al mejor lugar posible. Y eso también se entrena porque hay mucho ego, porque nos han formado en que nuestro nombre es nuestro gran patrimonio y cuando se colectiviza el oficio ahí hay un reto importante”, cuenta Otálvaro.

Colectivizar el oficio es dejar de pensar en la firma personal detrás de una historia, es trabajar desde la colectividad que puede surgir en una sala de redacción, es contar historias, no para darle voz a las comunidades -porque ya la tienen-, sino para amplificarla y que ellos mismos nos enseñen a hacerlo.

Para Mejía, el salvavidas para estas grietas en el oficio periodístico no es necesariamente crear y crear más medios especializados, a pesar de que ayudaran a profundizar más y se convirtieran también en un espacio de consulta. “Siento que una nueva generación de periodistas tiene una hoja en blanco completa de posibilidades de crear algo nuevo, casi que de resetear el periodismo. Y esa hoja en blanco es realmente una posibilidad maravillosa, por más retadora que sea. Además, siento que la labor del periodista se vuelve más fundamental en el momento global que nos encontramos. Y creo que debe haber muchos caminos que nosotros -los que ya llevamos un tiempo en esto- ya no somos capaces de ver”, dice Mejía.

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